La Clínica


Este proyecto nace de la unión de dos amigas y colegas que compartimos un mismo camino desde nuestros años de formación en la Universidad de Salamanca, donde nos graduamos en Psicología en 2017. Desde entonces, hemos mantenido un interés constante por la psicología clínica, desarrollando trayectorias profesionales complementarias tanto en el ámbito social como en el clínico.

A lo largo de estos años, cada una ha recorrido distintos caminos profesionales que, aunque diversos, nos han permitido adquirir experiencias y perspectivas enriquecedoras. Hoy, al confluir nuevamente, consideramos que la integración de estos recorridos aporta una mirada más amplia e integral al trabajo terapéutico que deseamos ofrecer: acompañar a las personas en su dolor emocional, entendiendo que este forma parte de la experiencia vital. Desde esta mirada, entendemos el dolor no como algo que deba eliminarse, sino como una manifestación de aquello que necesita ser escuchado, comprendido y transformado. Nuestro propósito es caminar junto a cada persona en ese proceso, ofreciendo un espacio seguro, de respeto y de encuentro consigo misma.

Creemos en una psicoterapia que ofrece un espacio de escucha atenta y sin prisa, donde no hay juicios y donde el cuidado está presente en cada encuentro. Entendemos que el vínculo terapéutico es una parte esencial del proceso, desde el cual se construye confianza, comprensión y cambio. En nuestra forma de acompañar, lo que sucede dentro del espacio terapéutico tiene un valor propio: las emociones, los silencios y las dinámicas que emergen forman parte del trabajo en sí mismo. Nos guiamos por el rigor clínico, pero también por la cercanía, la sensibilidad y el profundo respeto hacia cada persona que elige compartir su proceso con nosotras.

Nuestro proyecto surge desde la convicción de que la psicología debe comprender a la persona en relación con su contexto. Entendemos que no es posible abordar el mundo interno sin considerar los factores sociales que lo configuran, en una relación bidireccional entre el individuo y su entorno. Por ello, integramos una perspectiva de género y una mirada social que atraviesa nuestra práctica clínica, alejándonos de una visión centrada únicamente en etiquetas diagnósticas.

Este espacio representa, además, la materialización de un deseo compartido: acompañar a las personas en sus procesos emocionales, desde un enfoque humano, ético y comprometido. Nos sentimos profundamente agradecidas y entusiasmadas por iniciar este camino juntas, uniendo nuestras experiencias, valores y vocación para ofrecer un acompañamiento psicológico cercano, respetuoso y transformador.

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