¿Qué son las terapias contextuales?
Las terapias contextuales, también conocidas como terapias de tercera generación, ponen el foco en la relación que estableces con tus pensamientos, emociones y comportamientos, más que en cambiar directamente su contenido. Su objetivo principal es aumentar tu flexibilidad psicológica, es decir, tu capacidad para responder de manera más libre, consciente y alineada con lo que es importante para ti, incluso cuando aparecen emociones difíciles.
Estas terapias integran procesos como la aceptación, la conciencia del momento presente, el mindfulness, la autocompasión y la acción guiada por valores, ofreciendo un enfoque profundo y transformador.
En nuestro enfoque de psicología integrativa, las terapias contextuales no funcionan como un “protocolo cerrado”, sino como un marco flexible que se adapta a tu historia, ritmo y necesidades. Combinamos ACT, DBT, FAP, Mindfulness y herramientas cognitivo-conductuales para ofrecerte una intervención.
Diferencias entre terapias contextuales y terapia cognitivo-conductual
La terapia cognitivo-conductual (TCC) y las terapias contextuales comparten una base científica sólida, pero ponen el acento en aspectos distintos:
La TCC clásica se centra en identificar y cuestionar pensamientos automáticos y creencias que generan malestar, promoviendo cambios en la manera de pensar y actuar.
Las terapias contextuales (como ACT o DBT) se centran más en cómo te relacionas con tus pensamientos y emociones, trabajando la aceptación, la atención plena (mindfulness) y la acción guiada por valores.
Principales terapias contextuales que utilizamos
En nuestro enfoque de psicología integrativa, trabajamos con diferentes modelos de terapias contextuales basados en la evidencia científica:
Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT)
Ayuda a desarrollar flexibilidad psicológica mediante la aceptación de pensamientos y emociones difíciles. Su propósito es que puedas comprometerte con acciones alineadas con tus valores personales, avanzando hacia una vida más plena y significativa. ACT no intenta “eliminar” el malestar, sino ayudarte a vivir de forma coherente con lo que realmente importa.
Terapia Dialéctico-Conductual (DBT)
Combina estrategias de aceptación y cambio, enseñando habilidades concretas para regular emociones, tolerar el malestar y mejorar las relaciones interpersonales. Es un enfoque especialmente útil cuando las emociones son intensas, caóticas o difíciles de manejar. DBT incorpora mindfulness, trabajo emocional y técnicas conductuales en un modelo integrador y transdiagnóstico.
Terapia Analítico-Funcional (FAP)
Pone el acento en la relación terapéutica como motor fundamental del cambio. Se trabaja con lo que ocurre en el “aquí y ahora” de la sesión, identificando patrones que también aparecen fuera de consulta y promoviendo comportamientos más funcionales y auténticos.
Mindfulness o Atención Plena
Práctica fundamental de las terapias contextuales. Enseña a estar presentes sin juicio, conectando con el momento actual y desarrollando una mayor capacidad para regular el estrés, la autocrítica y la reactividad emocional. Mindfulness favorece serenidad, claridad y autocompasión.
¿Para quién son más efectivas las terapias contextuales?
Las terapias contextuales pueden ser especialmente útiles para personas que:
- Sienten que han probado otras terapias y necesitan un enfoque diferente
- Viven con ansiedad, preocupaciones constantes o sensación de bloqueo
- Presentan depresión, apatía o falta de sentido vital
- Tienen dificultades para manejar emociones intensas (ira, tristeza, miedo, vergüenza…)
- Han vivido experiencias dolorosas o traumáticas
- Quieren trabajar autoestima, culpa o autoexigencia
- Presentan conductas que se repiten y les dañan, aunque “racionalmente” sepan que no les ayudan
En formato de terapia online, las terapias contextuales permiten trabajar estos procesos con profundidad, manteniendo un espacio seguro, cercano y continuo, aunque no podamos vernos en la misma sala.
Preguntas frecuentes sobre terapias contextuales
¿En qué se diferencia una terapia contextual de una terapia “tradicional”?
Las terapias contextuales ponen menos énfasis en cambiar lo que piensas y más en cambiar cómo te relacionas con lo que piensas y sientes. No se trata de “pensar en positivo”, sino de aprender a vivir con más flexibilidad, presencia y coherencia con tus valores.
¿Las terapias contextuales tienen evidencia científica?
Sí. Enfoques como la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) o la Terapia Dialéctico-Conductual (DBT) cuentan con numerosos estudios que avalan su eficacia en problemas como ansiedad, depresión, trastornos de personalidad, dolor crónico o dificultades emocionales complejas.
¿Cuánto dura un proceso de terapia contextual?
La duración depende de tus objetivos, la complejidad de la situación y el ritmo que vayamos marcando juntos/as. Algunas personas sienten cambios significativos en pocas semanas; otras prefieren un acompañamiento más prolongado para consolidar cambios profundos.
¿La terapia contextual es adecuada para mí si nunca he ido al psicólogo?
Sí. No es necesario tener experiencia previa en terapia. La trabajamos de forma clara, progresiva y adaptada, explicando cada paso para que te sientas acompañado/a en todo momento.
¿Puedo recibir terapia contextual de forma online?
Por supuesto. Nuestro trabajo se realiza principalmente en formato de terapia online, lo que nos permite acompañarte estés donde estés, manteniendo la misma seriedad, confidencialidad y compromiso profesional.
Reserva tu primera sesión online
Si sientes que las terapias contextuales encajan con lo que estás viviendo ahora o simplemente quieres saber si este enfoque puede ayudarte.
